Friday, March 9, 2012

OCUPADA.

Esa es la palabra que me describe en estos últimos meses.

 

Cosas por Hacer:   1,000
Agenda:                Repleta.

Ser la esposa y madre ideal, educar a mi hermosa y super activa niña en primero de preescolar, alimentar y disfrutar a mi bebe de 4 meses, disfrutar momentos bellos con mi marido, trabajar, hacer las tareas que se requieren para mantener la casa bonita y agradable, preparar mi grupo de estudio de la Biblia, ser miembro del grupo musical de mi iglesia, doblar la ropa que nunca se termina, ayudar a mi niña en la tarea,  y por supuesto, mantener a Dios en el "Centro" de todas esas y muchas mas actividades.

Hay días que terminan con mi corazón acelerado, tan acelerado que a veces me preocupo.  Ayer fue uno de ellos, salí de mi trabajo con pasos largos, casi corriendo, mi día en casa apenas empieza al salir de trabajar... siendo que empezó desde antes de las 5 am.., todo transcurrió muy rápido y corrí a comprar algo para comer, casi me moleste cuando mi orden que hice por teléfono media hora antes no estaba lista cuando llegue, di reversa a mi camioneta lo mas rápido que pude y de repente mi cabeza se golpeo con el volante, sentí un golpe tan fuerte en mi cabeza y columna que pensé que había estado en el accidente mas grande, sin embargo, me baje y vi que mi camioneta no estaba destrozada, solo tenia un pequeño raspón. Sin embargo, no era así como me sentía, me dolía todo el cuerpo y no podía dejar de llorar, estaba asustada. Cuando llegue a mi casa, lo único que pude pensar es que fue un milagro que no me paso nada, ni a la camioneta, (pensé estaría toda doblada) y por supuesto, que mis niños no iban conmigo. Mi esposo el cual disfruta de un don: el ser tranquilo todo el tiempo no estuvo tan tranquilo esta vez, nunca me regaña, siempre me apoya en todo, pero esta vez pude ver que estaba enojado, me dijo que siempre andaba apurada y que tenia que pensar en tranquilizarme, y lo mismo que pensé yo, recordarme que Gracias a Dios no traía a los niños.

Mis niños: ellos corren conmigo todo el día. Y el día corre también, para cuando nos damos cuenta, son las 10 pm y todavía faltan los baños y la lucha para meterlos a la cama. Este dia pude darme cuenta que no quiero vivir así, corriendo, quiero que en mi vida haya paz, momentos, pausas para disfrutar toda la belleza que nos regala Dios.

Siendo mama joven, de Munequita y Baby Boy...(asi les digo a mis niños, (mmm.. creo que voy a cambiar baby boy por Hombrecito, no me veo diciendole así en el kinder) , los días son bellos, llenos de aventuras, risas, color. Así es.. Son maravillosos. Esos dos niños iluminan nuestra vida, unos verdaderos regalos. Sin embargo, días como hoy, y como la mayoría de mis últimos días, no puedo evitar sentirme mas como el ogro de la película, en lugar de disfrutarlos y reírme con ellos, no hago mas que regañar a mi princesa porque no recoge sus juguetes, porque no quiere comer, decir gracias o ser amable, y tener que escuchar a mi bebe llorar porque tengo que dejarlo un momento para guardar la ropa.

Pausa,  Nota a mi misma, No quiero ser así. Quiero disfrutar este regalo de Dios llamado tiempo, este regalo llamada vida, este regalo llamada Familia.

Y hoy empiezo este Blog... Se que puedo lograrlo, porque Dios me ayuda.  Voy a disfrutar cada día, cada momento y cada instante que me queda de mi vida al máximo.  Voy a ver el final de cada día atrás, y recordar como lo disfrute.

Siento un especial cariño por mamas como yo, y por eso quiero compartir mi corazón, mis vivencias y mis luchas diarias para ser la mejor mama y disfrutar cada momento,  si te puedo inspirar a disfrutar tu día con tus hijos, tus momentos de paz :) siento que logre una cosa mas el día de hoy.





"Estad quietos y conoced que yo soy Dios"
-Salmo 46:10